Tengo la extraña sensación de que nunca conocí mi cara.
Jamás me he visto.
Me han visto pero jamás lo he hecho yo. No me conozco.
Me reconozco en fotos, espejos, vidrieras, vídeos, pero no es mi vista que ve hacia mi misma.
Me hace pensar que nadie en realidad se conoce.
De vez en cuando puedo ver mis mejillas o la punta de mi nariz. Pero es solo eso.
Me he dado cuenta que mis manos si las conozco bien, bien.
Tantas lineas tienen, son los hilos que me unen a otras personas.
Probablemente haya conocido ha mucha gente, gente que me ha mirado y me ha visto.
Gente que posee ese don para verme.
Como yo que de vez en cuando los veo también.
Pero sigo sin conocerme hasta que deje de ser yo.
Jamás me he visto.
Me han visto pero jamás lo he hecho yo. No me conozco.
Me reconozco en fotos, espejos, vidrieras, vídeos, pero no es mi vista que ve hacia mi misma.
Me hace pensar que nadie en realidad se conoce.
De vez en cuando puedo ver mis mejillas o la punta de mi nariz. Pero es solo eso.
Me he dado cuenta que mis manos si las conozco bien, bien.
Tantas lineas tienen, son los hilos que me unen a otras personas.
Probablemente haya conocido ha mucha gente, gente que me ha mirado y me ha visto.
Gente que posee ese don para verme.
Como yo que de vez en cuando los veo también.
Pero sigo sin conocerme hasta que deje de ser yo.